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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Resolviendo dudas: Folículos y ovulación

En relación al artículo publicado el día 28 de agosto en nuestro blog: Resolviendo dudas: el sistema reproductivo femenino; hoy continuamos con una explicación más pormenorizada de los diferentes tipos de folículos que pueden encontrarse y cómo es su funcionamiento concreto.

Cuando se produce la diferenciación sexual, tiene lugar la primera meiosis , y las ovogonias se transforman en ovocitos, lo que significa el inicio de la diferenciación hacia una célula única: el ovocito maduro. A continuación se producirá la ovulación, en este momento, se completa esta primera división, y se inicia la segunda división meiótica, que se para en el estado de metafase. La meiosis se reasume por segunda vez cuando el espermatozoide entra en el ovocito y tiene lugar la fecundación, liberándose el segundo cuerpo polar.
Tan pronto como el ovocito reasume la meiosis, se rodea de las células de la granulosa para formar el folículo. El folículo no puede existir sin el ovocito ni viceversa. Durante el crecimiento folicular, las células de la granulosa se multiplican, y casi simultáneamente, el ovocito aumenta de tamaño. Durante el crecimiento folicular, el volumen del ovocito se incrementa unas 300 veces, y las células de la granulosa se dividen de 18 a 25 veces.

Tipos de folículos:


a) Folículo primordial: formado por una unidad de células de la granulosa que no se dividen, y un ovocito pequeño.
b) Folículo primario: posee una única capa de células de la granulosa y un ovocito que crece lentamente. Empieza a formarse una cubierta que rodea gradualmente al ovocito: la zona pelúcida.
c) Folículo secundario: existen dos o tres capas de células de la granulosa y aparecen otras células alrededor del ovocito que son las células del cúmulo. El ovocito aumenta considerablemente de tamaño, y la zona pelúcida aumenta su grosor. Empiezan a crecer alrededor de la membrana basal las células de la teca.
d) Folículo preantral: el ovocito casi alcanza el tamaño final (18 mm de diámetro) y están presentes varias capas de células de la granulosa.
e) Folículo antral: el ovocito ha crecido totalmente y la zona pelúcida alcanza su grosor máximo. Entre las células de la granulosa y el fluido folicular comienza a formarse una cavidad llamada antro, que se llena de líquido. Las células de la granulosa de los folículos antrales comienzan a aumentar sus receptores para la FSH. Las células de la teca producen unas sustancias, los andrógenos por la estimulación de la hormona LH. Esto es crucial para la función de las células de la granulosa que convierten posteriormente estas hormonas en estradiol.
f) Folículo de Graaf: se ha formado una gran cavidad (antro) y se acumulan en el fluido folicular las hormonas y distintas sustancias necesarias para la ovulación. Las células de la teca y de la granulosa son totalmente dependientes de la secreción de las hormonas LH y FSH. El folículo dominante será seleccionado entre todos los folículos de Graaf para la ovulación.
g) Folículo preovulatorio: poco tiempo después del pico de gonadotropinas se seleccionará el folículo destinado para la ovulación, que será el mayor, y el que mayor número de receptores tenga para estas hormonas.
Todas las células germinales en el ovario fetal entran en meiosis durante un corto período de tiempo. Cuando entran en meiosis las ovogonias, el número total disminuye con el tiempo. Por eso el número de ovocitos desciende a lo largo de la vida, aunque la bajada más dramática tiene lugar en los estados transitorios de la profase meiótica. En el ovario humano, el máximo número de ovogonias /ovocitos se alcanza hacia el 5º mes de vida fetal, y es alrededor de 7 millones. Durante el último mes de vida fetal, tiene lugar una brusca disminución y la recién nacida tendrá aproximadamente un millón y medio de ovocitos. Así, en el feto hembra, sólo 1 de cada 10 ovocitos que sufren meiosis sobreviven. Durante la infancia desaparecen otros ovocitos, alcanzándose hacia los 20 años unos 200-300.000 en total. Durante la vida fértil sólo unos 500 ovocitos del total que había inicialmente se ovularán. Los otros desaparecerán. Quizás, este sea el resultado de una selección de ovocitos de buena calidad.


Ovulación. La ovulación se desencadena por el aumento de una hormona: la LH, la cual a su vez aumenta por la producción de estradiol por el folículo periovulatorio. El aumento de LH conduce a la reiniciación de la meiosis y maduración del núcleo y citoplasma del ovocito. La ovulación es un proceso dinámico que tiene lugar en el plazo de uno o varios minutos. La porción del folículo que se halla frente a la cavidad abdominal se rompe limpiamente de una manera rápida y el líquido que llena el folículo sale fuera, junto con millones de células contenidas en él, que habían producido las hormonas sexuales femeninas. En medio de este gran número de células, se halla el óvulo, el cargamento más valioso del folículo, rodeado de millones de células protectoras que proporcionan el medio y la nutrición para el mismo. Varias horas después de la ovulación, las fimbrias de la trompa (proyecciones de la misma), han adoptado la posición correcta para capturar al óvulo e impedir su desaparición en la cavidad abdominal.
Las células que no consiguieron escapar del folículo en el momento de la ovulación, comienzan a crecer y a modificar su producción hormonal. Hasta ese momento, prácticamente, la única hormona formada en el folículo era el estrógeno; ahora esta producción disminuye bruscamente, y, en su lugar, el cuerpo lúteo comienza a producir progesterona.A veces, el líquido de una trompa puede fluir a la otra que, si es larga y móvil, puede alcanzar el ovario opuesto. El hecho de que el óvulo pueda cruzar a la trompa contra lateral es cierto, puesto que existen mujeres que han quedado embarazadas a pesar de la ausencia de una trompa en un lado, y de un ovario en el otro.Una vez en el interior de la trompa, el óvulo queda rodeado de un entorno que lo envuelve del mismo modo que cuando se hallaba en el interior del folículo. Ahí empieza la maduración, esperando al espermatozoide.

Para más información les aconsejamos leer nuestra publicación: La esterilidad, algunas respuestas a tus dudas.

miércoles, 31 de julio de 2013

Trastorno disfórico premenstrual



Alrededor de un 75% de las mujeres en edad fértil experimentan ciertos síntomas físicos y/o psicológicos durante la fase lútea del ciclo menstrual, es decir, aparecen en las dos semanas previas a la menstruación y desaparecen con la llega de ésta. Si se repiten durante ciclos menstruales consecutivos constituyen el síndrome premenstrual.


Hablamos de trastorno disfórico premenstrual cuando estos síntomas se manifiestan de forma severa, interfiriendo en la vida diaria de la mujer y llegando a ser discapacitantes durante el período en el que se desarrollan. Su prevalencia es de un 3-8% de mujeres en edad fértil.


La sintomatología más frecuente se corresponde con depresión, irritabilidad, ansiedad, cambios cognitivos o de comportamiento y síntomas más generales o somáticos como los mareos, fatiga, cefaleas y tensión mamaria.



Las causas tanto del síndrome como del trastorno son complejas y provienen de múltiples factores, algunos de ellos aún no suficientemente contrastados. Variaciones hormonales durante el ciclo menstrual podrían causar un desequilibrio en neurotransmisores como la serotonina.  También se ha observado que la presencia de un historial previo personal o familiar de trastornos del estado de ánimo, depresión o depresión postparto suponen factores de riesgo a la hora de desarrollar el trastorno.


En todo caso, se hace necesario realizar una historia clínica detallada para confirmar que los síntomas aparecen solo durante la fase lútea del ciclo y no corresponden a un cuadro depresivo o de ansiedad que se ve empeorado durante el ciclo, puesto que el tratamiento en uno u otro caso diferiría de forma importante.


Con respecto al tratamiento, el farmacológico se considera el de primera elección cuando los síntomas son muy intensos e invalidantes, de lo contrario se opta por adoptar medidas higiénico-dietéticas.  Dentro de las terapias farmacológicas los más utilizados son:


  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • anticonceptivos orales (inhibidores de la ovulación)
  • ansiolíticos
  • medicamentos antiinflamatorios
  • suplementos de la dieta: calcio, vitamina B6,…
Como medidas higiénico-dietéticas:


  • manejo del estrés: técnicas de relajación,…
  • terapias cognitivas
  • privación del sueño
  • exposición a la luz
  • modificaciones en la dieta: aumento de proteínas y carbohidratos y disminución de café, azúcares refinados, sal y alcohol
  • hacer ejercicio aeróbico regularmente.

Tanto la reducción del café como la de la sal son temas controvertidos puesto que el café no sabemos si realmente agrava los síntomas premenstruales y por contra  podría utilizarse para compensar el cansancio y la falta de concentración. Con respecto a la sal, es una creencia más asociada a que produce una retención de líquidos por lo que generaría más molestias pero no existen estudios claros al respecto.
Es aconsejable valorar la eficacia de los tratamientos tras dos meses de ser utilizados. Si son efectivos las recomendación es usarlos de forma continuada, con revisiones anuales, hasta la menopausia, momento en el cual los síntomas desparecen.

Para más información consulta nuestra Web o contacta con nosotros:

TLF: 0034/ 91-411-61-11
Mail: atpaciente@clinicatambre.com

lunes, 1 de abril de 2013

Embarazo ectópico



¿Qué es?

Es un embarazo que se sitúa fuera del útero (la matriz). Generalmente el embrión reconoce su sitio de implantación pero en ocasiones se equivoca.
El sitio más común para un embarazo ectópico está dentro de uno de los conductos a través de los cuales el óvulo pasa del ovario al útero (trompa de Falopio). Sin embargo, también pueden ocurrir, en raras ocasiones, que se implante en los ovarios o en el cuello uterino.
Es una situación potencialmente grave para la mujer si no se diagnostica y se trata. El embarazo no se puede llevar  a cabo fuera del útero, así que tan rápido como se diagnostica se tiene que interrumpir el embarazo para que la madre no corra ningún peligro.
Los embarazos ectópicos se presentan en 1 de cada 40 a 1 de cada 100 embarazos.

¿Por qué se produce un embarazo fuera del útero?

Hay posibles causas que pueden producir un embarazo ectópico.
Generalmente ocurre cuando hay algún problema en la trompa de Falopio y hace que el embrión no llegue al  útero. Podrían ser causas de problemas en las trompas:
  • Defectos congénito en las trompas de Falopio (malformaciones desde el nacimiento)
  • Complicaciones de una apendicitis u otra cirugía abdominal que afecte al funcionamiento de las trompas.
  • Endometriosis
  • Antecedentes de un embarazo ectópico
  • Cicatrización a raíz de infecciones pélvicas pasadas
Hay algunas situaciones que pueden incrementar el riesgo de tener un embarazo ectópico:
  • Edad mayor a 35 años
  • Quedar en embarazo teniendo un dispositivo intrauterino (DIU)
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales
  • Embarazos tras reproducción asistida (Inseminaciones, Fecundación in vitro, etcétera) 
¿Qué síntomas da?

Puede sentir los síntomas iniciales de un embarazo normal, como sensibilidad mamaria, náuseas y vómitos.
En ocasiones aparece:
Si el embarazo ectópico evoluciona, puede acabar rompiéndose (dado que la trompa no aguanta la tensión de este) y entonces ocurre sangrado intrabdominal. En ese caso, los síntomas son más agudos y hay que acudir de inmediato a un hospital.
  • Sensación de desmayo o realmente desmayarse
  • Presión arterial baja
  • Dolor agudo, súbito e intenso en la parte inferior del abdomen 
¿Cómo se diagnostica?

Mediante ecografía los ginecólogos podemos datar la gestación y, lo más importante, saber si está correctamente localizada (en el útero).
En ocasiones, en la primera ecografía de gestación (entre la semana 6 y 8 de embarazo) no se visualiza ningún signo ecográfico de embarazo. Cuando esté se coloca fuera del útero, es muy difícil verlo cuando la gestación es incipiente (antes de la semana 10).
Por ello si no se visualizan signos ecográficos de un embarazo dentro del útero, nos ayudamos de un análisis hormonal (BHCG u hormona del embarazo). Mediante el resultado de este análisis podemos asegurar de cuántas semanas está embarazada y si ya se deberían ver signos de gestación en el útero.

¿Hay tratamiento?

Los embarazos ectópicos pueden incluso ser una causa de muerte para la mujer si no son tratados.
Se tienen que interrumpir para asegurar la vida de la mujer. Además se sabe que es imposible que se desarrolle un  embarazo ectópico correctamente hasta que se alcance la viabilidad del feto y es imposible gestar en la trompa.
Si hay una ruptura del embarazo ectópico, se tiene que  llevar a cabo una cirugía urgente (laparotomía/laparoscopia) para detener la pérdida de sangre.
Si por el contrario la paciente está estable, se puede tratar mediante:
-Metrotrexato: un fármaco que se administra de vía intramuscular y que reabsorbe el tejido de la gestación.
-Laparoscopia: Un tipo de cirugía para extirpar la trompa. 

lunes, 11 de marzo de 2013

Mitos y creencias falsas acerca de la sexualidad


Los mitos sexuales contienen información sexual equivocada o carente de valor científico pero con apariencia de realidad y transmitidos en su mayoría por el boca a boca. Son múltiples los mitos que aún persisten y que se encuentran muy arraigados en nuestra sociedad. Estos pueden limitarnos a la hora de expresar nuestra sexualidad de forma sana y libre. Aquí el factor educacional es decisivo. Una información sexual adecuada y veraz sobre los diversos aspectos de la sexualidad sirve, en muchas ocasiones, para incrementar la satisfacción sexual.



Algunos de los mitos que persisten con mayor fuerza son:
El hombre siempre está preparado para una relación sexual. Falso. El hombre, al igual que la mujer, no siempre desea mantener una relación sexual y debe decir no cuando así sea. Podría vivirse como una obligación por parte del hombre y, en ocasiones, dar lugar a disfunciones sexuales. El rol de “hay que cumplir” tan solo sirve para coartar tu libre sexualidad. 
Relaciones sexuales es sinónimo de coito. Falso. La base de una relación sexual es el afecto y el placer. Si pensamos que cualquier tipo de relación sexual tiene que acabar en coito, podemos caer en la obligatoriedad de llegar a la penetración cuando sólo deseamos besos o caricias. Se puede caer en el error de pensar que si beso o estimulo a mi pareja tengo que acabar en el coito. Esta forma de entender la relación sexual puede llevarnos a inhibir las caricias para evitar que nuestra pareja piense que queremos llegar hasta el final. Las caricias, los besos, la masturbación de, o con la pareja, el orgasmo, son otras formas de mantener relaciones sexuales y existe la libertad de decidir si se desea o no llegar al coito.
Si hay masturbación individual estando en pareja, es que hay conflictos en la relación. Falso. La masturbación individual es una forma de demostrarse afecto a uno mismo y darse placer. El tener pareja no lo convierte en algo incompatible. 
Necesito sentir mucho deseo para iniciar una relación sexual con mi pareja y que ésta sea satisfactoria. Falso. A medida que la  relación de pareja se vuelve estable, es inevitable que  la “pasión” inicial vaya descendiendo. La activación del deseo va a pasar de ser tan  espontánea y va a requerir de una mayor estimulación de nuestros sentidos. Es importante que la pareja sea conciente de ello.
Si mi pareja tiene fantasías sexuales durante nuestras relaciones sexuales significa que tenemos un problema. FalsoPor medio de las fantasías nos autoerotizamos y logramos incrementar el deseo. Eso no significa que queramos menos a la pareja o que no nos excite nuestra pareja. De hecho, es común que lo que fantaseamos, si lo llevásemos a la práctica, no nos resultaría tan satisfactorio e incluso podría llegar a ser desagradable.

Nuestra sección de sexualidad

lunes, 4 de marzo de 2013

HISTEROSCOPIA


Introducción

La técnica endoscópica constituye un método diagnóstico y terapeútico indispensable en muchas especialidades médicas. Dentro de la ginecología, uno de sus principales usos en el estudio diagnóstico y terapeùtico de la cavidad uterina, la histeroscopia.
La técnica histeroscópica ha evolucionado significativamente a  lo largo de los últimos años,  principalmente debido a la creación de un histeroscopio fino que permite realizar la técnica en consulta, sin necesidad de dilatar previamente el cuello uterino y sin anestesia.

Definición y tipos

Un histeroscopio consta de una fina cámara que se introduce a través del cuello uterino de la paciente, permitiéndonos visualizar la cavidad uterina (histeroscopia diagnóstica) y en determinados casos llevar a cabo cierto tipo de tratamientos (histeroscopia quirúrgica).

Histeroscopia  diagnóstica: permite ver la cavidad uterina en su totalidad y diagnosticar posibles malformaciones. Permite asimismo, mediante el empleo de accesorios como tijeras o pinzas, la resección de pequeñas lesiones como pólipos y la toma de biopsias endometriales.
Dado que el histeroscopio empleado es muy fino, se puede realizar en consulta y sin necesidad de analgesia, aunque al ser una prueba incómoda se realiza en múltiples ocasiones en quirófano bajo sedación.

Histeroscopia quirúrgica (resectoscopia): permite visualizar la cavidad uterina y resecar lesiones intracavitarias de mayor tamaño (miomas submucosos, pólipos, hiperplasias endometriales). Esto es debido al empleo de una conexión a una fuente de energía de alta frecuencia monopolar que permite cortar y coagular al mismo tiempo.

La técnica debe realizarse en quirófano y, debido al tamaño tanto de la cámara como de los accesorios, es necesario dilatar el cuello del útero en la mayor parte de los casos.

En el campo de la Reproducción Humana Asistida, el empleo de estas pruebas es muy útil, ya que nos permite evaluar la idoneidad de la cavidad uterina y eliminar lesiones que podrían influir en el resultado de modo negativo, previa a la realización de cualquier tratamiento.

Otros artículos relacionados con la clínica ginecológica. 

Para un buen seguimiento y cuidar la salud de la mujer la Clínica Tambre pone a su disposición una revisión ginecológica completa con tan solo una visita.

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lunes, 25 de febrero de 2013

La Endometriosis


La endometriosis es una enfermedad caracterizada por la presencia fuera de la cavidad del útero de tejido idéntico al endometrio. Las lesiones pueden producir adherencias, a veces muy importantes a nivel de la cavidad abdominal, sobre todo la vejiga, asas intestinales o recto.
Las principal teoría que intenta explicar porqué se producen implantes de tejido endometrial fuera de su localización habitual habla de la menstruación retrógrada; es decir el reflujo menstrual desde el útero hacia las trompas en lugar de ir hacia el cuello del útero y la vagina.
Se estima que la endometriosis afecta entre el 3 y el 10 % de las mujeres en edad  fértil y entre el 25 y el 35 % de las mujeres con problemas de esterilidad.
Es una enfermedad con manifestaciones clínicas muy variadas. Las más típicas son dolor abdominal y esterilidad. El dolor puede coincidir con la regla o al tener relaciones sexuales o mantenerse constante.
La presentación de esta enfermedad puede variar desde pequeñas lesiones en órganos pélvicos hasta grandes quistes ováricos que es la localización más frecuente. Estos quistes denominados endometriomas pueden afectar a un ovario o a ambos y su tamaño asimismo también puede variar mucho de unas pacientes a otras. Estos quistes tienen un aspecto típico negruzco y por eso se conocen como “quistes de chocolate”. Las adherencias son otro de los hallazgos característicos de la endometriosis y suponen la unión de distintos órganos o estructuras pélvicas mediante tejido fibroso y pueden causar dolor o incluso obstrucción de algún órgano como asas intestinales.
El tratamiento es muy variado y depende sobre todo  de la edad, del deseo de gestación, de la gravedad de los síntomas o de la respuesta a tratamientos anteriores. El tratamiento debe ser individualizado en todos los casos. Normalmente los endometriomas grandes (mayores de 4 cm) en una paciente con deseo de embarazo suelen ser quirúrgicos. La técnica suele ser realizar una quistectomía por laparoscopia, es decir resecar el quiste, dejando la mayor parte de ovario sano por cirugía mínimamente invasiva como la laparoscopia. Otros tratamientos pasan por el uso de analgésicos o antiinflamatorios para el dolor pero estos tratamientos no curan ni frenan la endometriosis. Uno de los tratamientos más usados son los tratamientos hormonales para intentar disminuir la secreción de hormonas y así disminuir la sintomatología y en determinadas  ocasiones el tamaño de los endometriomas. Los más típicos son los anticonceptivos orales que se usan sobre todo en mujeres jóvenes con poca sintomatología y sin deseos de gestación. 


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lunes, 11 de febrero de 2013

La Serología. Aspectos generales





Una parte específica de la analítica general que se realiza a toda mujer dentro de un estudio básico es la que denominamos 'serología'. En ella indagamos sobre una batería de enfermedades infecciosas que pueden estar relacionadas con la esterilidad o tener transcendencia en caso de embarazo.
La infección por chlamydias puede pasar desapercibida clínicamente pero afectar a las trompas y hacer que estas queden obstruidas.
Las hepatitis B y C y la infección por VIH son enfermedades que también pueden pasar desapercibidas y transmitirse al hijo en el embarazo, por lo que es importante diagnosticarlas o descartarlas antes de la gestación.

La sífilis es otra infección de transmisión sexual que, además, puede ocasionar malformaciones fetales y que tiene un sencillo tratamiento curativo.
La rubeola es un virus cuyo contagio durante el embarazo también puede producir malformaciones fetales y que tiene desde hace tiempo una vacuna eficaz. Aunque todas las mujeres que hoy buscan embarazo deberían haber sido correctamente vacunadas en la infancia, en algunos casos no ha sido así o la vacuna no ha proporcionado la protección adecuada. La serología nos permite confirmar dicha inmunidad o, en caso contrario, proceder a una correcta vacunación antes de embarazarse.

La toxoplasmosis no tiene una vacuna para evitarla, pero es una infección muy habitual, que apenas da sintomas fuera del embarazo y que cuando se pasa deja inmunidad de por vida. Con el análisis podemos saber si ya se ha pasado en algún momento y no se tiene, por tanto, riesgo de padecerla durante el embarazo. En caso contrario, una serie de medidas higiénicas como evitar el contacto con gatos o no tomar carne poco hecha puede disminuir el riesgo de contagio durante el embarazo. Además, sabiendo que no se dispone de inmunidad frente a esta infección se pueden hacer controles serológicos durante el embarazo para detectarla precozmente en caso de infección y realizar un tratamiento que disminuye la posibilidad de afectación del feto.

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lunes, 14 de enero de 2013

¿Qué interés tiene la edad de mi primera regla?


Aunque es una pregunta que siguen haciendo todos los ginecólogos en la primera consulta, es un dato poco importante. Sobre todo cuando se encuentra dentro del rango de la normalidad, que es bastante amplio. El 95 % de las mujeres sanas tiene su primera regla o menarquia después de haber cumplido los 9 años y antes de cumplir los 16. Dentro de esos márgenes, no hay ninguna relación entre una menarquia más precoz y una mayor fertilidad, o al revés.
Tampoco cuando se tiene por debajo de esos límites, pubertad precoz, o por encima, pubertad tardía, suele haber ningún problema y suele ser algo constitucional. Son muy pocos los casos de pubertad precoz o tardía que se asocian a ciertas enfermedades, pero como pueden ser importantes el pediatra suele estudiarlos y descartarlos en su momento. Por tanto llegado el momento de acudir a una consulta de esterilidad, la mujer que ha tenido una menarquia precoz o tardía ya fue estudiada en su momento y si entonces no le encontraron ninguna enfermedad asociada es muy probable que se trate simplemente de ese 5 % de mujeres sanas que tiene la regla antes de los 9 años o después de los 16. Aun así en la consulta es importante saber si ha sido este el caso y si en su momento se pidieron todas las pruebas y exploraciones necesarias para descartar estas enfermedades.
Tampoco es cierta la idea de que cuanto antes se tenga la primera regla, antes llegará la menopausia. De hecho, estadísticamente las menarquias más tempranas se asocian con menopausias más tardías. Sin embargo la variabilidad entre una mujer y otra es tan grande que es imposible aventurar la edad de la menopausia en función de la fecha de la primera regla.

lunes, 26 de noviembre de 2012

EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA MENOPAUSIA


La llegada de la menopausia implica una serie de cambios psicológicos en la mujer. Estos cambios no sólo están relacionados con causas biológicas (déficits hormonales) sino que también están referidos a los aspectos socio-culturales que se atribuyen a esta etapa.

Muchas de las alteraciones psicológicas pueden haber ido apareciendo ya durante el periodo de la premenopausia en mayor o menor medida. Según la perspectiva biologicista, la bajada de estrógenos llevaría aparejada, junto con los síntomas vasomotores (sofocos) y genitourinarios (atrofia de los tejidos de la vagina, uretra y vejiga), cambios en el estado de ánimo, mayor irritabilidad, tristeza, nerviosismo e insomnio.

Pero no está tan claro que sean las hormonas por si solas las únicas responsables de estas alteraciones en el comportamiento. Pecaríamos además de ser demasiado simplistas si creyéramos que todo esto se puede explicar solamente desde la perspectiva fisiológica. De hecho, hay que tener en cuenta que no todas las mujeres llegadas a la menopausia experimentan estos síntomas ni que tampoco lo hacen en el mismo grado.

Los efectos psicológicos vendrían modulados por el historial previo de cada mujer y por los factores socio-culturales que influyen directamente en sus condiciones de vida. No hay que olvidar que el significado social de la menopausia le confiere a ésta una connotación por lo general negativa.
El historial previo nos servirá de indicador puesto que mujeres que durante su vida han tenido tendencia bien a sufrir cambios acusados de estado de ánimo, bien a sufrir estados anímicos depresivos, ansiosos y/o irritables tenderán a experimentar dichos cambios de forma más acusada durante la menopausia.
Se producen una serie de pérdidas en la vida de la mujer, la más notoria es la de la capacidad para ser madre; independientemente de que hayan tenido hijos o no socialmente la mujer puede haberse visto definida y valorada por la capacidad de tener hijos.  Otra pérdida se refiere al rol de madre, al coincidir con el momento en el que los hijos han crecido y son prácticamente autónomos.
No hay que olvidar tampoco que nuestra sociedad se rige por los cánones de belleza relacionados con la juventud, y con la llegada de la menopausia la mujer puede sentirse menos valorada a causa de este envejecimiento progresivo. A diferencia de lo que ocurre con el hombre, la sociedad no considera que la mujer “mejore” con la edad.
Asimismo encontramos que en la pareja pueden surgir dificultades en el ámbito de las relaciones sexuales puesto que la menopausia está relacionada con una pérdida de deseo sexual, molestias durante las relaciones y dificultad para alcanzar el orgasmo.
Considerando todos estos factores hemos de resaltar la necesidad de una educación para la salud preventiva, que prepare mejor a las mujeres para afrontar de forma natural y saludable los cambios que experimenten y que les ayude a sentirse tan valoradas y capacitadas como en etapas anteriores; aparte de la utilización de terapia hormonal sustitutiva cuando esté indicado. En casos en que haya trastornos importantes de tipo psicológico sería bueno contar con terapias o grupos específicos de apoyo. 

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lunes, 19 de noviembre de 2012

La Menopausia


La palabra menopausia procede del griego mens (mensualmente) y pausi (cese) y se define como el cese del sangrado menstrual periódico de modo definitivo. Se habla de menopausia natural cuando han transcurrido al menos 12 meses de amenorrea.

No debemos confundir el término menopausia con climaterio que se trata del periodo de la vida de una mujer que marca la transición de la edad fértil a la no fértil.
La edad media en la que se produce se sitúa entorno a los 51 años, con un espectro que va desde los 48 a los 54 años. Consideramos que una mujer padece una menopausia precoz cuando la interrupción de las menstruaciones sucede antes de los 40 años.
El espectro de síntomas que se producen durante esta época de la vida es muy variable y son debidos principalmente a la disminución progresiva de la función ovárica y como consecuencia a la menor producción de estrógenos y progesterona por parte del ovario. Podemos dividirlos en varios grupos:
·        Síntomas vasomotores: conocidos habitualmente como sofocos. Son de intensidad muy variable y pueden ir acompañados de sudoración profusa.
·   Síntomas psicológicos: irritabilidad, nerviosismo, depresión e insomnio son los principales.
·      Síntomas genitales y relacionados con la sexualidad: sequedad vaginal, dispareunia o dolor en el coito, disminución de la líbido.
·          Osteoporosis.
·           Enfermedad cardiovascular.
·    Otros: pèrdida de la tersura de la piel, pérdida del cabello, debilidad.
Estos síntomas están relacionados directamente con la pérdida de estrógenos pero no se deben únicamente a ella, existen otros factores que se cree que pueden influir en su intensidad aunque no han sido claramente definidos.
El tratamiento farmacológico de la menopausia consiste en realizar una Terapia Hormonal Sustitutiva (TSH) con estrógenos y progesterona para mitigar los síntomas y disminuir la gravedad de la osteoporosis y de los síntomas cardiovasculares. La TSH debe hacerse bajo supervisión médica siendo necesario individualizar el tratamiento en función de la edad y de las características médicas de cada paciente.
Otras posibilidades de tratamiento son:
·                 Fitoestrógenos (isoflavonas) aunque los estudios científicos realizados no han demostrado su eficacia en el control de los síntomas de la menopausia. 
·                 Cambios en los hábitos de vida: ejercicio durante 45 minutos tres veces en semana, alimentación equilibrada, dieta rica en calcio y el control de peso (relacionados con mejoría de la osteoporosis). También son muy importantes el control de la glucosa y el colesterol así como el abandono del hábito tabáquico.


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lunes, 12 de noviembre de 2012

VPH, virus del Papiloma Humano


El Virus del Papiloma Humano conocido como VPH, es un virus DNA de la familia Papillomaviridae. En la actualidad se han descrito aproximadamente 120 tipos de este virus denominados serotipos, de los cuales sólo 40 afectan al área anogenital. 
Podemos clasificar los serotipos de VPH en dos categorías principales:

  • Virus altamente oncogénicos: aquellos que se relacionan directamente con el desarrollo de cáncer de cuello de útero. Dentro de esta categoría encontramos el 16,18, 26, 31,35, 39, 45, 51, 52, 53, 56, 58, 59, 66, 68, 82.
  • Virus de bajo riesgo oncogénico: son aquellos que no se suelen relacionar con el desarrollo de cáncer de cuello uterino, pero sí con otras enfermedades como la aparición de condilomas o verrugas genitales. Dentro de esta categoría podemos encontrar: 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 72, 81.

La transmisión del VPH se produce por el contacto piel con piel por lo que es considerado un virus de transmisión sexual.
En cuanto a la frecuencia de su aparición, entorno a un 10-15% de las mujeres sexualmente activas mayores de 30 años presentan una infección por este virus. El virus no afecta a aquellas mujeres que no hayan mantenido relaciones sexuales. Existen diferencias importantes en cuanto a la prevalencia del virus dependiendo del territorio en el que nos encontremos. En España la tasa media se sitúa en un 3%.
En cuanto a la clínica, habitualmente la infección por el virus pasa desapercibida, aunque como hemos mencionado anteriormente puede producir condilomas (verrugas) principalmente en las regiones vulvar y anal. Además, el VPH es el causante del 100% de los cánceres de cuello de útero, si bien es cierto, que en mujeres jóvenes el sistema inmune es capaz de luchar contra el virus. En el 70% de los casos el virus desaparecerá el primer año y en un 90% de los casos en dos años. En el 10% restante el virus puede producir desde lesiones precancerosas hasta Cáncer de Cuello de Útero. También se ha relacionado con la producción de lesiones precancerosas y cancerosas en la vagina (VAIN) y en la región vulvar (VIN).
Lo más importante a la hora de enfrentarnos al VPH es la prevención. En los países desarrollados, se realiza en las revisiones rutinarias el Test de Papanicolau (Citología), técnica que permite detectar en las células del cuello del útero tanto lesiones precancerosas como cánceres invasivos y realizar un tratamiento curativo adecuado, si es posible de manera precoz.
Además en los últimos años se han desarrollado técnicas más modernas capaces de detectar la presencia del virus y de informar sobre los serotipos presentes en un paciente determinado.
Debemos destacar la importancia de realizar revisiones ginecológicas periódicas ya que, en países en vías de desarrollo, donde no tienen acceso a este tipo de servicios, el cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer más frecuente en las mujeres y la principal causa de mortalidad por cáncer en la población femenina.

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lunes, 29 de octubre de 2012

La Citología


Como os contábamos en el artículo de hace dos semana, la Clinica Tambre ha puesto a disposición de los pacientes un servicio de revisión ginecológica integral, con tan solo una visita al centro. 

¿En qué consiste?
Es una evaluación microscópica de células del cuello uterino (cervix). El cuello uterino es la parte más baja del útero (matriz) que se abre en la parte superior de la vagina.
Mediante las relaciones sexuales, se puede transmitir el virus del papiloma humano. Este virus puede alterar las células del cuello de la matriz y al cabo de muchos años, eventualmente, podría aparecer un tumor maligno. La mayoría de los cánceres del cuello uterino se pueden detectar a tiempo si las mujeres se hacen citologías vaginales (pruebas de Papanicolaou) de manera rutinaria.

¿Cómo se realiza?
La paciente debe estar tumbada en posición ginecológica. Se introduce un espéculo  en la vagina. Con una espátula y un escobillón se recogen tres tomas: del interior del cuello, del exterior del cuello, y del fondo de la vagina. Se extienden las tomas sobre un porta (lámina de cristal), se fija con un spray, y se envía al laboratorio de anatomía patológica para su estudio.

¿Puede tener complicaciones?
La citología no tiene ninguna complicación. A veces puede causar algun sangrado ocasional que cesa rápidamente.

¿Cuándo puedo hacerla?
Los exámenes de detección deben empezar cuando se inician las relaciones sexuales. Evite programar la citología para un momento en el que esté teniendo el período (esté con la regla), ya que esto puede afectar la precisión del examen.A pesar de que le hayan practicado una histerectomía (le hayan quitado el útero), le recomendamos que siga realizando la citología para valoración de la vagina.Aunque usted tenga pareja estable, aconsejamos realizar controles anuales de citología para valoración de las células del cuello de la matriz. Un valor normal (negativo) significa que no hay células anormales presentes.

Me ha salido alterada, ¿qué hago?

En el caso de que salgan valores anómalos, se realizaran otros controles adicionales para valorar el significado de la alteración de la citología.
Tengo infección
A veces se realiza el hallazgo de una infección por cándida (hongos) o otros microorganismos.
En estas circunstancias, su médico le aconsejara un tratamiento y repetirá la citología después de la prescripción


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