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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Resolviendo dudas: sistema reproductor masculino.



Los órganos reproductores masculinos son: pene, uretra, testículo, epidídimo, conductos deferentes, próstata y vesículas seminales. Como en la mujer, los órganos sexuales masculinos se forman durante la vida fetal, e incluso en el recién nacido se pueden encontrar espermatozoides inmaduros, que madurarán en la pubertad. Los espermatozoides se forman en los testículos, dentro de una serie de conductos llamados túbulos seminíferos. El testículo está unido a un tubo, que es el epidídimo, donde se almacenan y maduran los espermatozoides hasta la eyaculación, momento en el cual son liberados a través de los conductos deferentes, uniéndose a su paso secreciones de la próstata y vesículas seminales para, finalmente, salir el semen eyaculado por el conducto de la uretra localizado en el pene.

Espermatogénesis: formación de los espermatozoides. Al igual que ocurre en la mujer, en el varón el hipotálamo y la hipófisis controlan la producción de hormonas masculinas, con la misma función que en el caso femenino: la producción y secreción de gametos: óvulos en la mujer, espermatozoides en el varón. Sin embargo, en el hombre, la producción de espermatozoides se realiza de forma continua, y no cíclica como en la mujer. El testículo está continuamente produciendo espermatozoides desde el estadio fetal hasta edades avanzadas, mientras que los óvulos se forman en el feto hembra, y ya nunca más.

La mujer, en general, sólo desarrolla un óvulo capaz de fertilización cada mes, pero el hombre puede producir miles de millones de nuevos espermatozoides, cada uno con una composición genética única, en el mismo período de tiempo. Los espermatozoides necesitan dos meses para madurar desde su producción, y durante este tiempo migran desde la parte externa hacia la luz del túbulo seminífero, donde una vez formados completamente se acumulan en el epidídimo hasta el momento en que se emiten con el semen al exterior, pudiendo quedar almacenados durante mucho tiempo. La producción de los espermatozoides tiene lugar en los túbulos seminíferos de los testículos. Estos, producen aproximadamente 120 millones de espermatozoides diariamente. El mantenimiento de esta producción diaria requiere la coordinación de las divisiones celulares mitóticas de las espermatogonias para reponer las células detenidas y en reserva, y sufrir una posterior diferenciación en espermatocitos, divisiones meióticas de espermatocitos para producir espermátides con número haploides de cromosomas, y diferenciación de espermátides en espermatozoides maduros.


En el hombre, como en otros mamíferos, los testículos descienden al escroto durante la vida fetal o poco después del nacimiento. En los animales con escroto, la temperatura de los testículos y el epidídimo es un poco más baja que en el resto del organismo (aproximadamente 2ºC menos en el hombre). La razón por la cual se necesita una temperatura menor para que la espermatogénesis sea eficaz, no se conoce bien. Se sabe que la temperatura corporal puede ser perjudicial para la producción espermática; sobre todo las espermátides redondas son especialmente sensibles a la temperatura.
Para más información les aconsejamos leer nuestra publicación: La esterilidad, algunas respuestas a tus dudas.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Resolviendo dudas: Folículos y ovulación

En relación al artículo publicado el día 28 de agosto en nuestro blog: Resolviendo dudas: el sistema reproductivo femenino; hoy continuamos con una explicación más pormenorizada de los diferentes tipos de folículos que pueden encontrarse y cómo es su funcionamiento concreto.

Cuando se produce la diferenciación sexual, tiene lugar la primera meiosis , y las ovogonias se transforman en ovocitos, lo que significa el inicio de la diferenciación hacia una célula única: el ovocito maduro. A continuación se producirá la ovulación, en este momento, se completa esta primera división, y se inicia la segunda división meiótica, que se para en el estado de metafase. La meiosis se reasume por segunda vez cuando el espermatozoide entra en el ovocito y tiene lugar la fecundación, liberándose el segundo cuerpo polar.
Tan pronto como el ovocito reasume la meiosis, se rodea de las células de la granulosa para formar el folículo. El folículo no puede existir sin el ovocito ni viceversa. Durante el crecimiento folicular, las células de la granulosa se multiplican, y casi simultáneamente, el ovocito aumenta de tamaño. Durante el crecimiento folicular, el volumen del ovocito se incrementa unas 300 veces, y las células de la granulosa se dividen de 18 a 25 veces.

Tipos de folículos:


a) Folículo primordial: formado por una unidad de células de la granulosa que no se dividen, y un ovocito pequeño.
b) Folículo primario: posee una única capa de células de la granulosa y un ovocito que crece lentamente. Empieza a formarse una cubierta que rodea gradualmente al ovocito: la zona pelúcida.
c) Folículo secundario: existen dos o tres capas de células de la granulosa y aparecen otras células alrededor del ovocito que son las células del cúmulo. El ovocito aumenta considerablemente de tamaño, y la zona pelúcida aumenta su grosor. Empiezan a crecer alrededor de la membrana basal las células de la teca.
d) Folículo preantral: el ovocito casi alcanza el tamaño final (18 mm de diámetro) y están presentes varias capas de células de la granulosa.
e) Folículo antral: el ovocito ha crecido totalmente y la zona pelúcida alcanza su grosor máximo. Entre las células de la granulosa y el fluido folicular comienza a formarse una cavidad llamada antro, que se llena de líquido. Las células de la granulosa de los folículos antrales comienzan a aumentar sus receptores para la FSH. Las células de la teca producen unas sustancias, los andrógenos por la estimulación de la hormona LH. Esto es crucial para la función de las células de la granulosa que convierten posteriormente estas hormonas en estradiol.
f) Folículo de Graaf: se ha formado una gran cavidad (antro) y se acumulan en el fluido folicular las hormonas y distintas sustancias necesarias para la ovulación. Las células de la teca y de la granulosa son totalmente dependientes de la secreción de las hormonas LH y FSH. El folículo dominante será seleccionado entre todos los folículos de Graaf para la ovulación.
g) Folículo preovulatorio: poco tiempo después del pico de gonadotropinas se seleccionará el folículo destinado para la ovulación, que será el mayor, y el que mayor número de receptores tenga para estas hormonas.
Todas las células germinales en el ovario fetal entran en meiosis durante un corto período de tiempo. Cuando entran en meiosis las ovogonias, el número total disminuye con el tiempo. Por eso el número de ovocitos desciende a lo largo de la vida, aunque la bajada más dramática tiene lugar en los estados transitorios de la profase meiótica. En el ovario humano, el máximo número de ovogonias /ovocitos se alcanza hacia el 5º mes de vida fetal, y es alrededor de 7 millones. Durante el último mes de vida fetal, tiene lugar una brusca disminución y la recién nacida tendrá aproximadamente un millón y medio de ovocitos. Así, en el feto hembra, sólo 1 de cada 10 ovocitos que sufren meiosis sobreviven. Durante la infancia desaparecen otros ovocitos, alcanzándose hacia los 20 años unos 200-300.000 en total. Durante la vida fértil sólo unos 500 ovocitos del total que había inicialmente se ovularán. Los otros desaparecerán. Quizás, este sea el resultado de una selección de ovocitos de buena calidad.


Ovulación. La ovulación se desencadena por el aumento de una hormona: la LH, la cual a su vez aumenta por la producción de estradiol por el folículo periovulatorio. El aumento de LH conduce a la reiniciación de la meiosis y maduración del núcleo y citoplasma del ovocito. La ovulación es un proceso dinámico que tiene lugar en el plazo de uno o varios minutos. La porción del folículo que se halla frente a la cavidad abdominal se rompe limpiamente de una manera rápida y el líquido que llena el folículo sale fuera, junto con millones de células contenidas en él, que habían producido las hormonas sexuales femeninas. En medio de este gran número de células, se halla el óvulo, el cargamento más valioso del folículo, rodeado de millones de células protectoras que proporcionan el medio y la nutrición para el mismo. Varias horas después de la ovulación, las fimbrias de la trompa (proyecciones de la misma), han adoptado la posición correcta para capturar al óvulo e impedir su desaparición en la cavidad abdominal.
Las células que no consiguieron escapar del folículo en el momento de la ovulación, comienzan a crecer y a modificar su producción hormonal. Hasta ese momento, prácticamente, la única hormona formada en el folículo era el estrógeno; ahora esta producción disminuye bruscamente, y, en su lugar, el cuerpo lúteo comienza a producir progesterona.A veces, el líquido de una trompa puede fluir a la otra que, si es larga y móvil, puede alcanzar el ovario opuesto. El hecho de que el óvulo pueda cruzar a la trompa contra lateral es cierto, puesto que existen mujeres que han quedado embarazadas a pesar de la ausencia de una trompa en un lado, y de un ovario en el otro.Una vez en el interior de la trompa, el óvulo queda rodeado de un entorno que lo envuelve del mismo modo que cuando se hallaba en el interior del folículo. Ahí empieza la maduración, esperando al espermatozoide.

Para más información les aconsejamos leer nuestra publicación: La esterilidad, algunas respuestas a tus dudas.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Resolviendo dudas: el sistema reproductor femenino

Sistema Reproductivo femenino



Está compuesto por los genitales internos y externos. Los primeros son los ovarios, trompas de Falopio, útero y cervix, y los externos, la vagina y vulva. En un coito normal, el semen eyaculado, que contiene millones de espermatozoides móviles, se deposita en la vagina, y al cabo de unos minutos (entre 15 y 20), los espermatozoides liberados del plasma seminal nadan hacia el encuentro con el óvulo (si es fecha ovulatoria), atravesando: cervix (orificio cervical o cuello del útero), útero y trompas. Finalmente, si el óvulo se ha liberado desde el ovario hacia la trompa, un espermatozoide de entre los millones liberados, alcanzará al óvulo para fecundarlo.La primera barrera que tienen que atravesar los espermatozoides es la del moco cervical. Este se produce en el cervix, y tiene como misión ayudar a los mismos en su camino hacia el óvulo. De ahí que sea más abundante en los días próximos a la ovulación. Su producción está desencadenada por acción hormonal, de manera que determinadas alteraciones hormonales inciden en la producción de moco cervical.


El útero es el órgano en el que se producirá la implantación del embrión. La membrana mucosa uterina, el endometrio, ha sido preparada igualmente por hormonas procedentes del ovario (hCG y progesterona, principalmente), para recibir al embrión. Los ovarios producen al mismo tiempo óvulos y hormonas. Los óvulos o gametos femeninos (también llamados ovocitos), se encuentran en unas estructuras denominadas folículos. En las trompas se liberan los ovocitos desde los ovarios y allí son fecundados por un espermatozoide.
Ciclo menstrual: Cada período menstrual tiene una duración de cuatro semanas aproximadamente, aunque es variable en cada mujer, y a veces cada ciclo. Los primeros impulsos hormonales en cada ciclo son emitidos por la glándula pituitaria o hipófisis, una minúscula glándula situada en la base del cerebro. Centros situados en las porciones inferiores del cerebro (hipotálamo), directamente conectados con la hipófisis, determinan que hormonas serán secretadas. La menstruación podrá retrasarse o incluso cesar por completo si la mujer experimenta disgustos o ansiedad, si está enferma, o bajo una fuerte presión psicológica. Pero incluso cambios menos significantes (viajes, trabajo, estrés, etc.), consiguen afectar el ciclo menstrual. Por eso, situaciones como el deseo de quedar embaraza, pueden a su vez tener fuertes repercusiones sobre los ciclos.


En condiciones normales, el hipotálamo secreta un factor liberador de gonadotropinas (GnRh), el cual permite que la hipófisis secrete a su vez unas hormonas especiales (las gonadotropinas: hormona luteinizante: LH y hormona estimulante del folículo: FSH), que son conducidas a los ovarios por el torrente sanguíneo. Los ovarios responden a esta estimulación aumentando su producción de estrógenos (estradiol).Simultáneamente, un óvulo que está dentro de un pequeño saco llamado folículo, comienza a madurar en uno de los ovarios.


El primer día del ciclo se considera el primer día del período menstrual (primer día de sangrado. Dos semanas después, aproximadamente, el folículo que contiene al óvulo, está maduro. Mide aproximadamente 20 mm de diámetro y además de servir de contenedor para el óvulo, se ha convertido en una minúscula estructura productora de hormonas. En el momento adecuado, por acción de hormonas de la hipófisis, el folículo se rompe y fuerza la salida del óvulo en la superficie del ovario, donde es capturado por la trompa. Durante unas cuantas horas (aproximadamente 8 horas) el óvulo permanece en la trompa, donde espera encontrarse con un espermatozoide para ser fertilizado, y si no es así, sigue su curso hacia el útero y muere.Una vez que el folículo se ha roto, se transforma en una estructura conocida como cuerpo lúteo, que produce grandes cantidades de una hormona llamada progesterona durante las dos semanas siguientes. La progesterona, entra en el torrente sanguíneo de la mujer, alterando en particular el endometrio que tapiza el útero, preparándolo para recibir el óvulo maduro. Por lo tanto, el útero se prepara todos los meses para el embarazo.


Si esto no ocurre, las capas más externas del endometrio se desprenden, ocasionando la hemorragia que conocemos como menstruación o regla.
Ovogénesis. La ovogénesis es el proceso de formación de las células germinales femeninas u ovocitos maduros hasta el momento de la fecundación.La meiosis es un proceso único para las células germinales, mediante el cual el material genético se reduce a la mitad. Mientras que todas las células del organismo (células somáticas), poseen una dotación genética compuesta de 46 cromosomas, las células germinales poseen sólo la mitad: 23 cromosomas los ovocitos y 23 los espermatozoides. Por medio de dos procesos de meiosis, las células germinales sufren la reducción a la mitad del material genético, formándose los gametos haploides ((diploides se consideran con 46 cromosomas.Las células germinales femeninas inmaduras se denominan ovogonias, y se dividen activamente por medio de mitosis en el feto femenino.
Figura 1. Esquema de la formación de los ovocitos maduros. 

Cuando se produce la diferenciación sexual, tiene lugar la primera meiosis, y las ovogonias se transforman en ovocitos, lo que significa el inicio de la diferenciación hacia una célula única: el ovocito maduro. La meiosis consiste en 4 etapas diferentes de división: profase, metafase, anafase y telofase. En la profase de la primera división meiótica, el proceso se detiene, y el ovocito permanece en este estado desde la vida fetal hasta que tiene lugar la pubertad, donde se reasume la primera división meiótica cuando tiene lugar la ovulación. En este momento, se completa esta primera división, y se inicia la segunda división meiótica, que se para en el estado de metafase. En esta etapa se produce la liberación del primer cuerpo polar. La meiosis se reasume por segunda vez cuando el espermatozoide entra en el ovocito y tiene lugar la fecundación, liberándose el segundo cuerpo polar. Las dos divisiones meióticas son, por tanto, asimétricas, cada una de las cuales produce una célula hija (cuerpos polares), que son muy pequeñas y degeneran. De ahí que se origine una sola célula u ovocito de dos divisiones meióticas.


Los mecanismos por los cuales se detiene la meiosis en profase son totalmente desconocidos. Tan pronto como el ovocito reasume la meiosis, se rodea de las células de la granulosa para formar el folículo. El folículo no puede existir sin el ovocito ni viceversa. Durante el crecimiento folicular, las células de la granulosa se multiplican, y casi simultáneamente, el ovocito aumenta de tamaño. Durante el crecimiento folicular, el volumen del ovocito se incrementa unas 300 veces, y las células de la granulosa se dividen de 18 a 25 veces.

Cuando el óvulo madura, la mitad de los cromosomas son expelidos y el ovocito maduro se encuentra en estado de Metafase II. Esta es la señal para conocer que el óvulo se encuentra en el momento idóneo para ser fecundado. Cuando los pronúcleos masculino y femenino se unen (singamia), se forma el cigoto, la fertilización ha finalizado y comienza la embriogénesis. Como ya se ha mencionado anteriormente, en el curso de la vida de una mujer, la ovulación se repite mensualmente hasta unas 400 veces en total. Es más bien cuestión de suerte cual de los dos ovarios depositará el óvulo: a menudo los ovarios no se alternan de una manera regular cada mes. No obstante, si un ovario es extirpado quirúrgicamente por cualquier razón, la ovulación se seguirá produciendo cada mes en el ovario restante. Sin embargo, como también ya se ha mencionado previamente, la mayoría de los óvulos no serán nunca usados. La mayor parte de su casi medio millón de óvulos tienen la misma capacidad teórica de ser fertilizados, pero nunca llegan a madurar por completo, sino que, por el contrario, degeneran gradualmente.

Para más información leer nuestra publicación: La esterilidad, algunas respuestas a tus dudas.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Una explicación clara sobre la esterilidad

La esterilidad ha sido desde hace mucho tiempo objeto de estudio por parte de filósofos y teólogos, dado el impacto que sobre la pareja y la sociedad tiene este problema. Sin embargo, el conocimiento que hoy en día existe sobre la fisiología reproductiva se basa sobre todo en estudios animales, y es en la actualidad, con el avance de las técnicas de Reproducción Asistida, cuando empezamos a conocer más sobre los problemas biológicos que pueden ser causas de esterilidad. Antes de distinguir cuales son los determinantes que originan disfunciones reproductivas, vamos a tratar los principales eventos que, de forma espontánea ocurren para que se consiga una gestación. Para que se logre un embarazo, tienen que coexistir una serie de factores perfectamente coordinados en el tiempo: la liberación de un óvulo desde el ovario a la trompa, la presencia de espermatozoides móviles en las inmediaciones del óvulo, la existencia de una trompa con la capacidad funcional intacta para que sea capaz de propulsar el ovocito ya fecundado y el embrión resultante hasta el útero.


Este proceso, aparentemente sencillo, necesita la unión de diferentes mecanismos para que tenga lugar. En primer lugar, la integridad morfológica y funcional de los componentes del tracto reproductivo que se ha mencionado anteriormente. Y en segundo lugar, un complejo sistema hormonal que pondrá en marcha los mecanismos del ciclo ovulatorio femenino: menstruación, fase folicular (reclutamiento de los folículos donde se encuentran los óvulos) y ovulación. Y por último, es necesario que coexistan las señales necesarias entre el embrión y el endometrio (capa interna que recubre el útero), para que tenga lugar la implantación del embrión. Cualquier alteración en alguno de estos pasos, bien por parte del varón, de la mujer, o de la pareja, puede ocasionar dificultades en la concepción o, dependiendo de la gravedad del caso, esterilidad.


En próximas publicaciones explicaremos como funciona el sistema reproductivo femenino, el masculino, cómo se produce la fecundación, y muchos otros aspectos para entender mejor el proceso natural de la gestación.

Para más información leer nuestra publicación: La esterilidad, algunas respuestas a tus dudas.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Glosario de términos relacionados con la Reproducción Asistida (II parte)

G

Gametos: espermatozoides y óvulos 
Gonadotropinas: hormonas LH (luteinizante) y FSH (estimulante del folículo), que son secretadas por la hipófisis, y que actúan en el ovario en la mujer, y en el testículo en el varón. 
Gonadotropina coriónica (hCG): hormona secretada por el trofoblasto del embrión, detectable en el plasma sanguíneo entre los días 8 y 10 después de la fecundación, que sirve como indicativo de embarazo. 


H

Haploide: la mitad del contenido genético, propio de las células germinales: ovocitos y espermatozoides (23 cromosomas) 
Hiperactivación: movilidad que adquieren los espermatozoides cuando están en las cercanías del ovocito o capacitados, caracterizada por trayectorias erráticas, gran velocidad, y alto desplazamiento lateral de la cabeza. 
Hipófisis: glándula situada en la base del cerebro, que secreta varias hormonas, en concreto, y relacionadas con la reproducción las gonadotropinas la LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona estimulante del folículo), tanto en el varón como en la mujer. 
Hipotálamo: estructura cerebral que secreta entre otras, una hormona: GnRH o estimulante de la secreción de gonadotropinas que actúa sobre la hipófisis. 


I

Implantación: fijación del embrión en estado de blastocisto al endometrio materno. 


M

Meiosis: proceso por el que las células germinales reducen a la mitad su material genético y así tener 23 cromosomas. 
Metafase: etapa de la meiosis, en la cual se encuentra el ovocito o el espermatozoide maduros (Metafase II). 
Mórula: embrión de más de 10 células. 


O

Oligozoospermia: concentración de espermatozoides por debajo de 20 millones por ml en el eyaculado. - Ovocitos: óvulos o células germinales femeninas 
Ovogénesis: proceso de formación de los ovocitos o células germinales femeninas. 
Ovogonias: células germinales femeninas inmaduras. 


S

Seminograma: análisis de semen. Prueba que se realiza en el estudio de esterilidad masculino, con el que se comprueba básicamente el número, movilidad y morfología de los espermatozoides. 
Singamia: unión del pronúcleo masculino y femenino. 


T

Teca: células que rodean al ovocito alrededor de la membrana basal, y que secretan hormonas como los andrógenos. 
Teratozoospermia: número de espermatozoides morfológicamente anormales en el eyaculado por encima del 70%. 
Trofoblasto: masa celular interna del blastocisto, que se libera en el proceso de implantación. 
Trofoectodermo: células que rodean la cavidad del blastocisto. 


Z

Zona pelúcida: área que roda al ovocito, después de la membrana basal. 


Creemos que toda ayuda es imprescindible para alcanzar los sueños de nuestros pacientes.

Para más información: http://www.clinicatambre.com/

miércoles, 7 de agosto de 2013

Glosario de términos relacionados con la Reproducción Asistida



Acrosoma: estructura con forma de capuchón que rodea la parte distal del espermatozoide, y que se libera cuando tiene lugar la fecundación. 
Antro: cavidad que se forma en el folículo maduro, donde se acumula el fluido folicular, con hormonas y sustancias necesarias para la ovulación.
Astenozoospermia: movilidad espermática disminuida en el eyaculado (menos del 50% de espermatozoides totales móviles o menos del 25% con movilidad progresiva) 
Azoospermia: ausencia de espermatozoides en el eyaculado 

B

Blastocele: Cavidad del blastocisto 
Blastómeras: cada una de las células del embrión.
Blastocisto: embrión ede entre 5 y 9 días de la fecundación, que se implantará en el útero. 

C

Capacitación espermática: cambios bioquímicos y fisiológicos que sufren los espermatozoides en su trayecto hasta el óvulo que los permiten ser capaces de poder fecundar. 
Células de la granulosa: células que rodean al ovocito, que sirven como nutrientes. 
Células somáticas: todas las células del organismo, excepto las células reproductivas (espermatozoides y óvulos) 
Células germinales: células reproductivas: espermatozoides y óvulos. 

Cigoto: ovocito fecundado 
Cuerpo lúteo: estructura en que se transforma el folículo después de la ovulación, que produce progesterona. 

D

Diploide: doble contenido cromosómico: 46 cromosomas (45 + XY), propio de las células somáticas. 

E

Endometrio: capa interna que rodea al útero, donde se producirá la implantación del embrión. 
Epidídimo: zona que rodea el testículo, donde se produce el almacenamiento y maduración de los espermatozoides. 
Espermatogonias: células germinales masculinas inmaduras. 
Espermatocitos: células germinales masculinas inmaduras, posteriores a las espermatogonias. 
Espermátides: células germinales masculinas inmaduras, posteriores a los espermatocitos, ya con 23 cromososmas. 

Espermatozoide: célula germinal masculina. 
Estradiol: hormona que secreta el ovario como consecuencia de la acción de las gonadotropinas. 

F

Folículos: estructuras que contienen en su interior los óvulos u ovocitos. 

La próxima semana finalizaremos este glosario de términos. Creemos que toda ayuda es imprescindible para alcanzar los sueños de nuestros pacientes.

Para más información: http://www.clinicatambre.com/

miércoles, 17 de julio de 2013

Guía sobre la Reproducción Asistida


El Dr. Caballero, director de la Clínica Tambre y miembro  de Thedoctors.es® resuelve las dudas más frecuentes sobre las diferentes técnicas de reproducción asistida.
¿Cuál es la más indicada para cada caso? ¿Qué porcentaje de éxito consigue cada tratamiento? ¿Cuáles son las últimas novedades en este ámbito?
Existen varias técnicas de reproducción asistida con diferentes indicaciones y características específicas dirigidas a cada caso. El Dr. Caballero es experto en tratamientos de reproducción asistida de la Clínica Tambre de Madrid, y miembro de Thedoctors.es®, plataforma on line que selecciona los mejores especialistas médicos de España. Como especialista en el campo de la reproducción asistida, el Dr. Caballero nos explica las distintas técnicas que existen en la actualidad, sus diferencias e indicaciones en cada caso. El primer paso, cuando una pareja o una mujer deciden recurrir a la reproducción asistida para tener un hijo, es elegir el centro y los profesionales que van a acompañarles en este camino. El Dr. Caballero nos aconseja que tengamos en cuenta los servicios que nos ofrecen: “Es importante que además de la parte más técnica, el centro pueda asesorar en los aspectos de calidad y atención a la paciente, con apoyo psicológico y asistencia todos los días del año”.

Técnicas de reproducción asistida: hacia un mejor control
Los tratamientos de reproducción asistida han avanzado mucho en los últimos años. La última novedad en este ámbito es la utilización de sistemas para monitorizar la evolución de los embriones sin tener que sacarlos del incubador. “Estos sistemas están acoplados a un software y una cámara dentro de la placa de cultivo embrionaria y graban lo que ocurre dentro de los incubadores para observar el desarrollo embrionario y así poder transferir el mejor embrión” nos explica el experto de Thedoctors.es® Dr. Caballero. Este nuevo avance se refiere a la Fecundación In vitro y supone que el proceso se lleve a cabo con un mayor control y seguridad sobre el desarrollo de los embriones.

Manual básico sobre reproducción asistida: qué técnicas elegir y porqué


•Inseminación artificial: la más utilizada

La inseminación artificial es la técnica más conocida y más utilizada. “Se define como el depósito de espermatozoides en el tracto reproductivo de la mujer con la finalidad de conseguir una gestación” nos explica el Dr. Caballero. Distinguimos entre dos grandes grupos: 
I.A.C.: inseminación artificial conyugal, realizada con semen del marido. 
I.A.D.: inseminación artificial con semen de un donante.
La técnica de inseminación artificial más utilizada es la intrauterina. En primer lugar, en el laboratorio, se manipula el semen para separar el plasma seminal, seleccionar los espermatozoides con mayor movilidad y estimular su capacidad fertilizante. A continuación se procede a depositarlo dentro de la cavidad uterina mediante una cánula. El procedimiento es muy rápido y se efectúa en el momento adecuado del ciclo de la mujer. Tras las inseminaciones, se pauta a la paciente un tratamiento de soporte (con progesterona) con la finalidad de mantener la mucosa endometrial con las características adecuadas para favorecer la implantación del embrión. Los resultados del proceso suelen conocerse al cabo de 2 semanas.


¿Para quién?
Según nos explica el Dr. Caballero para poder utilizar esta técnica son indispensables dos requisitos: la constatación de permeabilidad de las trompas de Falopio y que tras la capacitación espermática se puedan recuperar un mínimo de 3 a 5 millones de espermatozoides móviles. 
La inseminación artificial conyugal, está indicada en pacientes con un factor masculino leve, factor femenino (cervical, tubárico unilateral, ovulatorio, endometriosis) leve, o esterilidad de origen desconocido. “Los resultados esperados con esta técnica son de un 20% de embarazo por ciclo. Se aconseja realizar de cuatro a seis ciclos de inseminación” nos explica el Dr. Caballero. 
En cuanto a la inseminación artificial con semen de donante, estaría indicada en parejas con azoospermia (sin posibilidad de obtener espermatozoides del epidídimo o del testículo), en caso de enfermedades genéticas o infecciosas transmisibles al utilizar el semen del cónyuge; y en mujeres sin pareja. “Los resultados de esta técnica son buenos, consiguiéndose una tasa de embarazo por pareja se puede acercar al 80%, a lo largo de seis ciclos de inseminación”, nos aclara el doctor. 


• Fecundación In Vitro (FIV)

La Fecundación In Vitro (FIV) consiste en la fecundación de los ovocitos obtenidos por punción folicular, fuera del organismo materno. Para extraer los ovocitos la mujer se somete a una punción transvaginal con ecografía, que se realiza de forma ambulatoria y con sedación. En el laboratorio se realiza la fecundación de los ovocitos y se comprueba la división celular de los cigotos (célula resultante de la unión entre un óvulo y un espermatozoide). Así se obtienen los embriones que se introducirán en el aparato genital de la mujer. A las 48 o 72 horas de la punción, en el laboratorio de FIV seleccionan los embriones obtenidos de mejor calidad biológica, normalmente dos, y los introducen en una cánula para depositarlos en el útero. Siempre se recomienda tratamiento de apoyo, que consiste en administrar progesterona por vía oral o vaginal. 


¿Para quién?
Cuando existe un factor masculino severo o en determinados casos de infertilidad femenina se utiliza la Fecundación in vitro con Microinyección espermática (ICSI). En este caso, se introduce un espermatozoide en cada ovocito en el laboratorio, pero el resto del proceso es similar a la Fecundación in vitro. 
“Los resultados obtenidos con FIV/ICSI son de un 45% de tasa de gestación por ciclo” nos explica el Dr. Caballero. Experto de Thedoctors.es®


• Criopreservación embrionaria

Los embriones que no se van a transferir, pueden congelarse. Esto permitirá a la paciente que, si no queda gestante en este ciclo, puede intentarlo al menos otra vez más. Según el Dr. Caballero “la tasa de supervivencia post-descongelación es bastante variable y depende de la calidad embrionaria inicial. La media oscila alrededor del 75% y la de gestación por ciclo de un 40%”.


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Artículo publicado en comunicado de prensa el 4 de junio. http://www.acceso.com/es_ES/notas-de-prensa/guia-sobre-la-reproduccion-asistida/90051/

La próxima semana se publicará en este blog la segunda parte de la Entrevista al Dr. Caballero. 
Para leer más publicaciones y noticias de la clínica Tambre les invitamos a conocer nuestra WEB.




miércoles, 17 de abril de 2013

Disfunciones sexuales (2º parte)

Disfunciones Sexuales (1º Parte)
Continuación.


3) Trastornos del orgasmo.

Eyaculación precoz es la falta de control en la eyaculación. El hombre no logra retrasar o posponer su eyaculación hasta el momento en que sí desearía hacerlo. El hombre eyacula al poco tiempo de penetrar a su pareja incluso antes de llegar a la penetración. Hay que explorar que pueda existir un problema físico o enfermedad que pueda estar generando la disfunción. Sin embargo, la causa mas frecuente es la falta de habilidad del hombre para identificar o percibir las sensaciones corporales pre-eyaculatorias para poder influir en su aceleración o retraso. Con frecuencia, se debe a una historia previa de relaciones sexuales rápidas (en el coche, con riesgo a ser descubierto, parejas que demandan prisa, etc.) que no han permitido desarrollar al hombre la capacidad para disfrutar y percibir su propio placer. Asimismo, la ansiedad anticipatoria asociada al fracaso favorece que persista la disfunción.

Eyaculación retardada o tardía es la dificultad para eyacular a pesar de sentir una elevada excitación sexual. Puede ocurrir que el hombre logre eyacular con normalidad por medio de su masturbación pero no lo haga o tarde demasiado con su pareja y sí lo logre con otras personas donde no existe vinculación afectiva, como parejas desconocidas. En estos casos, el origen estaría en factores psicológicos. La propia ansiedad que genera la disfunción sirve, a su vez, para mantenerla. Asimismo, existen trastornos orgánicos que pueden afectar a la eyaculación del hombre.

Eyaculación retrógrada es la entrada de semen en la vejiga en lugar de salir por la uretra durante la eyaculación. No supone ningún daño físico, sin embargo puede ser un gran inconveniente en parejas que deseen reproducirse, si bien, es de fácil solución por medio de técnicas de reproducción asistida. Es conveniente consultarlo con un urólogo.

Síndrome dolor post-eyaculatorio. Se trata de dolor persistente y recurrente en los órganos genitales durante la eyaculación o inmediatamente después. La duración del dolor es variable, desde unos pocos minutos hasta incluso más de un día, al igual que la intensidad. Puede darse en todas las relaciones sexuales y masturbación o desarrollarse solo bajo ciertas circunstancias. Se debe a la contracción espasmódica de los músculos genitales masculinos. El temor del hombre a desarrollar una eyaculación dolorosa incrementa la tensión y favorece la probabilidad que se desencadene los espasmos musculares. Es el equivalente al vaginismo en las mujeres.

Anorgasmia es la inhibición recurrente y persistente del orgasmo en la mujer. Debemos diagnosticar anorgasmia siempre que consideremos que se ha producido una excitación física y psíquica adecuada en intensidad, duración y tipo y, a pesar de ello, no se logra alcanzar el orgasmo. Un subtipo de anorgasmia frecuente es la anorgasmia coital, es decir, la mujer no logra el orgasmo por medio de la penetración pero sí por medio de la masturbación, caricias o manipulación del clítoris.

4) Trastornos sexuales por dolor.

Dispareunia es el dolor genital recurrente o persistente asociado con el coito. Las mujeres experimentan angustia y dificultades en sus relaciones interpersonales como consecuencia del dolor que limita notablemente su satisfacción sexual. El dolor puede focalizarse bien a la entrada de la vagina, en mitad de la vagina o en la profundidad del área vaginal. La etiología es muy diversa, desde causas hormonales, neurológicas, vasculares, inmunitarias, hasta factores de tipo psicosexual. Es necesario realizar un examen físico muy completo para descartar que se deba a un problema biológico (infecciones vaginales, endometriosis, cistitis, cicatrices consecuencia del parto, etc.). En el plano psicosexual las causas pueden estar asociadas a experiencias traumáticas anteriores, falta de excitación que impida la lubricación adecuada, experiencia dolorosa en la primera relación sexual de la mujer, temores y miedos asociados al coito.

Vaginismo o imposibilidad de lograr una penetración vaginal por medio del pene, de un dedo o un objeto a pesar del auténtico deseo de hacerlo. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina. Es frecuente la evitación fóbica en la mujer y suele acompañarse de miedo ante la respuesta anticipatoria de dolor que, a su vez, refuerza la perpetuación del problema. La tensión que genera no permite la relajación de los músculos de la vagina. Existen distintos grados de vaginismo en función de la incapacidad que genere a la mujer. Un himen rígido, la endometriosis o una inflamación de la pelvis pueden ser algunas de las causas orgánicas del vaginismo. Una vez descartada la etiología orgánica, se explorarán aspectos psicológicos como miedo al embarazo, conflictos de pareja, vivencias traumáticas relacionadas con el sexo, etc.

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miércoles, 3 de abril de 2013

Unidad de Inmunologia de la Reproducción. Tratamiento con Gammaglobulina.




La esterilidad y la infertilidad, definidas respectivamente como la incapacidad de una pareja para concebir un hijo, y la incapacidad de conseguir un recién nacido sano, han sido definidas como una enfermedad y constituyen un problema de Salud Pública que afecta entre 60-80 millones de parejas en el mundo, según datos de la OMS. En España afecta a un 20% de las parejas.
Existe un subgrupo de pacientes que presenta fallo de implantación recurrente o abortos de repetición en los que la tasa de recién nacido vivo es menor del 16%.
En los últimos años han comenzado a identificarse una serie de factores inmunológicos responsables de un porcentaje relevante, hasta un 40% de casos de infertilidad y esterilidad, y sobre los que se puede actuar de forma terapeútica.
Entre las causas inmunológicas asociadas a fallo de implantación recurrente, se ha descrito recientemente la expansión de células NK/NKT en sangre periférica, y se postula que estas células podrían estar implicadas en un rechazo alogénico del embrión en el periodo de implantación o posteriormente.
El tratamiento con gammaglobulinas intravenosas(GGIV) ha demostrado ser beneficioso en numerosos trastornos de base inmunológica. Aunque se desconocen los mecanismos exactos inmunomoduladores, la GGIV posee potentes efectos antiinflamatorios en la modulación de los procesos mediados por células T, B, Y NK .
El sistema inmune es un conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo de enfermedades, identificando y destruyendo células patógenas resguardando la integridad de las propias células y tejidos sanos del organismo, lo que se conoce como tolerancia inmunológica.
La respuesta inmune puede ser  INNATA, primaria e inespecífica, o ADQUIRIDA, específica y mediada por Linfocitos, que son una clase especial de glóbulos blancos que pueden ser:
-Linfocito B.
-Linfocito T: CD8(célula T asesina) o CD4 (célula T colaboradora).
-Células NK o natural killer, identifican y destruyen células blanco.
Las inmunoglobulinas son glucoproteinas presentes en la membrana de los Linfocitos B, y se producen como respuesta a la detección de moléculas extrañas en nuestro cuerpo.

Algunos estudios (Coulan 1994, Clark 2006…) han descrito que la terapia con GGIV es beneficiosa y mejora la tasa de éxito en mujeres con trastornos de base inmunológica.
Se ha descrito una expansión de células NK (CD3-CD16+CD56+) y NKT(CD3+CD56+) en un porcentaje variable de mujeres con fallo de implantación, y que esta expansión se asociaría epidemiológicamente con estos fallos de implantación. Se postula que las GGIV reducen la activación de las células NK y la actividad citotóxica que suele estar incrementada en estas pacientes.
Los mecanismos de acción de las GGIV son complejos, y con gran actividad inmunomoduladora y según el tipo celular y el estado de receptividad de la célula puede tener efectos paradójicos pro-inflamatorios o antiinflamatorios. Son el resultado de la purificación de plasma humano, procedente de donantes sanos. La mejora continua de la calidad de las preparaciones comerciales ha redundado en una baja incidencia de efectos adversos.

El tratamiento con GGIV, se hará siempre, previa prescripción médica, bajo supervisión del personal  de enfermería, controlando constantes vitales, ritmo de infusión y posible aparición de efectos adversos.
Las GGIV son productos seguros pero algunas pacientes pueden presentar dolor de cabeza, reacciones alérgicas, escalofríos o malestar durante la infusión. 

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lunes, 1 de abril de 2013

Embarazo ectópico



¿Qué es?

Es un embarazo que se sitúa fuera del útero (la matriz). Generalmente el embrión reconoce su sitio de implantación pero en ocasiones se equivoca.
El sitio más común para un embarazo ectópico está dentro de uno de los conductos a través de los cuales el óvulo pasa del ovario al útero (trompa de Falopio). Sin embargo, también pueden ocurrir, en raras ocasiones, que se implante en los ovarios o en el cuello uterino.
Es una situación potencialmente grave para la mujer si no se diagnostica y se trata. El embarazo no se puede llevar  a cabo fuera del útero, así que tan rápido como se diagnostica se tiene que interrumpir el embarazo para que la madre no corra ningún peligro.
Los embarazos ectópicos se presentan en 1 de cada 40 a 1 de cada 100 embarazos.

¿Por qué se produce un embarazo fuera del útero?

Hay posibles causas que pueden producir un embarazo ectópico.
Generalmente ocurre cuando hay algún problema en la trompa de Falopio y hace que el embrión no llegue al  útero. Podrían ser causas de problemas en las trompas:
  • Defectos congénito en las trompas de Falopio (malformaciones desde el nacimiento)
  • Complicaciones de una apendicitis u otra cirugía abdominal que afecte al funcionamiento de las trompas.
  • Endometriosis
  • Antecedentes de un embarazo ectópico
  • Cicatrización a raíz de infecciones pélvicas pasadas
Hay algunas situaciones que pueden incrementar el riesgo de tener un embarazo ectópico:
  • Edad mayor a 35 años
  • Quedar en embarazo teniendo un dispositivo intrauterino (DIU)
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales
  • Embarazos tras reproducción asistida (Inseminaciones, Fecundación in vitro, etcétera) 
¿Qué síntomas da?

Puede sentir los síntomas iniciales de un embarazo normal, como sensibilidad mamaria, náuseas y vómitos.
En ocasiones aparece:
Si el embarazo ectópico evoluciona, puede acabar rompiéndose (dado que la trompa no aguanta la tensión de este) y entonces ocurre sangrado intrabdominal. En ese caso, los síntomas son más agudos y hay que acudir de inmediato a un hospital.
  • Sensación de desmayo o realmente desmayarse
  • Presión arterial baja
  • Dolor agudo, súbito e intenso en la parte inferior del abdomen 
¿Cómo se diagnostica?

Mediante ecografía los ginecólogos podemos datar la gestación y, lo más importante, saber si está correctamente localizada (en el útero).
En ocasiones, en la primera ecografía de gestación (entre la semana 6 y 8 de embarazo) no se visualiza ningún signo ecográfico de embarazo. Cuando esté se coloca fuera del útero, es muy difícil verlo cuando la gestación es incipiente (antes de la semana 10).
Por ello si no se visualizan signos ecográficos de un embarazo dentro del útero, nos ayudamos de un análisis hormonal (BHCG u hormona del embarazo). Mediante el resultado de este análisis podemos asegurar de cuántas semanas está embarazada y si ya se deberían ver signos de gestación en el útero.

¿Hay tratamiento?

Los embarazos ectópicos pueden incluso ser una causa de muerte para la mujer si no son tratados.
Se tienen que interrumpir para asegurar la vida de la mujer. Además se sabe que es imposible que se desarrolle un  embarazo ectópico correctamente hasta que se alcance la viabilidad del feto y es imposible gestar en la trompa.
Si hay una ruptura del embarazo ectópico, se tiene que  llevar a cabo una cirugía urgente (laparotomía/laparoscopia) para detener la pérdida de sangre.
Si por el contrario la paciente está estable, se puede tratar mediante:
-Metrotrexato: un fármaco que se administra de vía intramuscular y que reabsorbe el tejido de la gestación.
-Laparoscopia: Un tipo de cirugía para extirpar la trompa.