miércoles, 11 de abril de 2012

LA COCINA DE TAMBRE (Diario de una Embrióloga X)




Hoy hemos acabado un poco tarde, porque se nos ha complicado la mañana. Una paciente tenía sus embriones en blastocistos, y hemos tenido que esperar a que se expandieran para poder hacer la transferencia. Nos daba miedo esperar a mañana, porque en este estadio los embriones no se sabe muy bien como van a evolucionar, y para poder seleccionar el más adecuado tenemos que dejar pasar el tiempo para observar cual adquiere mejor morfología.

El caso es que, a estas horas, me apetece andar un rato, sentir el aire libre y, aunque ahora está lloviendo, no me importa. El fresco de la tarde es reconfortante, y la primavera ya se respira en el aire húmedo. Además es estupendo pasear sin prisa para pensar, recapacitar sobre lo que ha ocurrido a lo largo del día, y dejarte llevar…

Mientras paseo he recordado una conversación mantenida esta mañana con una paciente. Su marido no tiene muy buena calidad de semen, y aunque el número de espermatozoides es bajo, sería suficiente para ICSI. El urólogo ha examinado al varón para descartar cualquier tipo de patología causante de ese bajo número de espermatozoides y no ha encontrado nada anormal, con lo que la única solución es, como se le ha recomendado a la pareja, la microinyección espermática. Sin embargo, la mujer ha leído que tomando determinados complejos vitamínicos la calidad del semen puede mejorar. Y he aquí el punto de complejidad de la conversación, en el cual hay que luchar contra la información mal recibida, o mal elaborada. Ya le he explicado que hay muchas
noticias sobre los beneficios de ciertos fármacos, que están aún sin investigar
adecuadamente. Incluso hay publicaciones científicas que demuestran su posible utilidad. Pero hasta el momento solo se queda en eso: en posibles. En primer lugar, para mejorar la calidad de semen hay que mejorar la espermatogénesis, o proceso de fabricación de espermatozoides, que dura algo más de 70 días. Eso suponiendo que esta sea la causa del descenso espermático. Y tras esperar ese tiempo, volver a repetirse los análisis y comprobar si ha mejorado. Pero tampoco sabemos si mejoraría sin tomar nada, porque la variabilidad de la calidad espermática y su influencia por factores externos es muy variable.

En fin, la verdad es que tenemos muchas lagunas aún, en lo que a lo que a las causas de la infertilidad se refiere, y en concreto sobre la fertilidad masculina. Lo único que podemos hacer, desde el laboratorio y desde la consulta del médico, es decir la verdad y que al final decidan los pacientes.
Voy recordando toda esta conversación y no sé si he llegado a convencer a la paciente. Pero al menos le he explicado con sinceridad la situación, y, sobre todo, le hecho entender que no todo lo que se publica y todo lo que se puede leer, ahora que la información es tan profusa, es creíble y cierto. Para eso estamos nosotros, y siempre es más conveniente que consulte a un especialista sobre las dudas que le puedan surgir.

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